Desde septiembre del 2008 a lo que va del año, creció alrededor de 20 por ciento el número de personas que acuden a la Condusef
Jessika Becerra
Cd. de México (12 enero 2009).- Como un vaticinio de lo que podría ocurrir en 2009, en los útimos cuatro meses creció el volumen de deudores que manifiestan que ya no pueden pagar ni el porcentaje mínimo en su tarjeta de crédito.
Desde septiembre del 2008 a lo que va del año, crecieron alrededor de 20 por ciento los correos electrónicos que recibió la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), de clientes de la banca que buscó ayuda en el organismo porque no puede cumplir con el mínimo que le exige el banco, informó Marco Carrera Santacruz, director de Estudios de Mercado de esta entidad.
"Esto ocurrió porque los bancos subieron las tasas de interés y a su vez se generó más cartera vencida. Y lo que sucede es que pagan justos por pecadores, porque a quien paga a tiempo no le bajan ni le respetan su tasa", acusó.
Señaló que el incremento de correos muestra que hay gente más emproblemada que está percibiendo que hay una mayor presión para el pago de sus deudas y que lo ideal hubiera sido que ante las perspectivas del deterioro de la economía, los bancos no subieran las tasas de manera generalizada.
"Lo ideal es que se hiciera un análisis de a qué cliente se le debe subir la tasa y a cuál no, porque al parecer lo que ocurrió fue que subieron la tasa a todos. Obviamente presionaron la capacidad de pago de varios, eso implicó una mayor cartera vencida, pero pasa lo que ha ocurrido muchos años atrás, que pagan justos por pecadores", comentó Carrera.
El analista destacó que los bancos tienen que redefinir sus estrategias en el negocio del crédito porque las premisas en su actividad han cambiado.
"El área de oportunidad era otorgar un gran volumen de tarjetas de crédito a la gente sin necesariamente tener un análisis adecuado y considerando que había una perspectiva económica favorable, la cual cambió".
"La gran diferencia que ahora existe es que la gente puede estar quedando sin empleo y que sin trabajo y sin deudas a lo mejor podía salir adelante día a día, pero si ahora no hay empleo y hay deuda, pues es un punto nada menor", mencionó.
El especialista destacó que los bancos deben tomar en cuenta esta circunstancia para evitar problemáticas mayores y que un gran paso sería que se replantearan qué clientes pueden quedarse con tarjeta y cuáles no.